Descripción / Contexto
Por ejemplo, durante un viaje:
Una persona paga el alojamiento.
Otra paga el supermercado.
Otra paga el transporte.
Otra compra las entradas.
Otra paga una cena.
Al finalizar, el grupo necesita determinar quién pagó, cuánto corresponde a cada persona y quién debe devolver dinero a quién.
Actualmente, muchas personas resuelven esta situación utilizando:
Mensajes de WhatsApp.
Notas del celular.
Planillas de Excel.
Calculadoras.
Aplicaciones genéricas.
Transferencias manuales.
Esto puede generar confusión, especialmente cuando existen muchos gastos, diferentes participantes o personas que no participan de todos los consumos.
SplitFlow propone diseñar una experiencia digital que permita registrar, organizar y visualizar gastos compartidos de manera simple, transparente y fácil de comprender.
El desafío consiste en poder responder:
Problema / Dolor del usuario
Gestionar gastos compartidos parece sencillo cuando existen pocos movimientos, pero puede convertirse rápidamente en una experiencia confusa.
Registro manual y desordenado
Los usuarios suelen registrar información en diferentes lugares:
WhatsApp + notas + comprobantes + transferencias + memoria Esto puede provocar que algunos gastos sean olvidados o registrados incorrectamente.
Dificultad para dividir los gastos
No todos los gastos necesariamente deben dividirse entre todas las personas.
Por ejemplo:
Una cena cuesta $60.000.
Pero:
Persona A consumió $20.000.
Persona B consumió $15.000.
Persona C consumió $25.000.
Dividir simplemente el total entre tres no representa correctamente el consumo de cada persona.
La experiencia debe permitir resolver diferentes situaciones de reparto sin generar complejidad innecesaria.
Falta de claridad sobre las deudas
Uno de los principales problemas aparece al finalizar el viaje o actividad.
Los usuarios necesitan saber:
Cuánto deben.
A quién deben pagar.
Cuánto tienen que recibir.
Qué gastos generaron la deuda.
Si una deuda ya fue saldada.
Cuando esta información no está clara, pueden generarse errores y discusiones dentro del grupo.
Complejidad en grupos grandes
La dificultad aumenta cuando participan muchas personas.
Por ejemplo:
10 personas + 35 gastos + diferentes participantes + diferentes métodos de pago.
Una experiencia diseñada únicamente para grupos pequeños puede volverse difícil de utilizar en situaciones más complejas.
Falta de seguimiento de pagos
Registrar una deuda no significa que esta haya sido pagada.
El usuario necesita poder distinguir entre:
Pendiente → Pago iniciado → Pagado Esto permite mantener actualizado el estado financiero del grupo.
Experiencia poco intuitiva
Una herramienta de gestión financiera puede resultar demasiado técnica para usuarios que simplemente quieren resolver una situación cotidiana.
El desafío de Product Design será lograr que una operación potencialmente compleja se perciba como:
Simple → clara → rápida → confiable El usuario no debería necesitar conocimientos financieros para utilizar la plataforma.
Falta de contexto sobre los gastos
Ver solamente:
"Juan debe $25.000" no siempre resulta suficiente.
El usuario debería poder comprender de dónde surge ese importe.
Por ejemplo:
Juan debe $25.000 $12.000 — alojamiento $8.000 — supermercado $5.000 — transporte Esto permite generar transparencia y confianza en los cálculos.
Oportunidad
La oportunidad consiste en diseñar una experiencia que transforme una situación actualmente manual, fragmentada y propensa a errores en un proceso simple y transparente.
El objetivo no es solamente crear una calculadora de gastos.
El verdadero desafío de Product Design consiste en diseñar una experiencia completa:
Crear grupo → Invitar personas → Registrar gasto → Definir participantes → Calcular distribución → Visualizar saldos → Solicitar/registrar pago → Cerrar deuda
Por ejemplo:
Un grupo crea un viaje dentro de SplitFlow e invita a sus integrantes.
Durante el viaje, cada persona puede registrar los gastos que realiza.
Al cargar un gasto, puede indicar:
Qué se compró.
Cuánto costó.
Quién realizó el pago.
Quiénes participaron.
Cómo debe dividirse.
La plataforma actualiza automáticamente el estado del grupo.
Al finalizar, cada integrante puede visualizar:
"Debés $18.500 a María." y consultar exactamente cómo se calculó ese importe.
El foco del proyecto estará en diseñar una experiencia que reduzca la carga cognitiva, minimice errores y permita al usuario comprender rápidamente qué debe hacer.
Criterio de éxito del proyecto
El proyecto será exitoso si un usuario que nunca utilizó la plataforma puede:
Crear un grupo.
Invitar participantes.
Registrar un gasto.
Seleccionar quiénes participan.
Definir cómo dividirlo.
Consultar cuánto corresponde a cada persona.
Visualizar sus deudas.
Comprender de dónde surge cada importe.
Registrar un pago.
Identificar cuándo todas las cuentas están saldadas.
La experiencia debería permitir que una persona pueda completar las tareas principales sin necesidad de recibir instrucciones externas.
En términos concretos, el proyecto debería permitir pasar de:
"Tenemos que hacer cuentas para saber quién le debe a quién." a:
"La plataforma nos muestra de forma clara cuánto corresponde pagar, a quién y por qué."